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06/07/2010 | 19:38hs
INTERNACIONALES
Condenan a una mujer iraní a ser apedreada por adulterio

Una mujer iraní fue condenada a ser lapidada hasta la muerte después de una sentencia dictada bajo los términos de la ley iraní. Sakineh Mohammadie Ashtiani, de 42 años y madre de dos hijos, será enterrada hasta el pecho, según un informe de Amnistía Internacional que cita el código penal iraní.

Las piedras que le arrojarán serán lo suficientemente grandes como para causarle dolor pero no tan grandes como para matarla de inmediato.
Mina Ahadi, jefe de la comisión Internacional contra la lapidación y la pena de muerte aseguró que sólo una campaña internacional que presione al régimen puede salvar la vida de la mujer. "Legalmente todo ha terminado", dijo Ahadi, y agregó: "Es un hecho. Sakineh puede ser lapidada en cualquier momento".
Ashtiani, originaria de la norteña ciudad de Tabriz, fue declarada culpable de adulterio en 2006. Ella se vio obligada a confesar después de ser sometida a 99 azotes. Más tarde se retractó de esa confesión. Su condena no se basó en pruebas sino en la determinación de tres de los cinco jueces, agregó. Ashtiani pidió perdón a la corte pero los jueces se negaron a concederle el indulto. Un tribunal supremo de Irán confirmó la condena en 2007.
Las circunstancias del caso Ashtiani no son una excepción a la regla en Irán, según Amnistía Internacional, que monitorea los casos de pena de muerte en todo el mundo. "La mayoría de los condenados a muerte por lapidación son mujeres, que sufren de manera desproporcionada tal pena", dijo el grupo de derechos humanos en un informe de 2008.
El miércoles pasado, Amnistía hizo un nuevo llamado al gobierno iraní para que suspenda inmediatamente todas las ejecuciones y conmute todas las condenas a muerte. El grupo ha registrado 126 ejecuciones en Irán desde el inicio de este año al 5 de junio.
Los activistas de derechos humanos presionaron al gobierno islámico para abolir la lapidación, argumentando que las mujeres no reciben el mismo trato ante la ley en Irán y son especialmente vulnerables en el sistema judicial. El testimonio de una mujer vale la mitad que el de un hombre, señalan.
El artículo 74 del Código Penal iraní requiere por lo menos cuatro testigos -cuatro hombres o tres hombres y dos mujeres- para que un adúltero reciba una sentencia de lapidación, dijo Ahadi, de la Comisión Internacional contra la lapidación. Pero en el caso de Ashtiani no hubo testigos. A menudo, dijo Ahadi, los esposos entregan a sus mujeres para concluir sus matrimonios.

FM 101.7 "Estudios V.C."